La empresa que vigilaba el Ibercaja Estadio quebró, y el Zaragoza ya tendría sustituta desde octubre
Según ha trascendido, la Compañía de Vigilancia Aragonesa SL asumiría la seguridad del estadio provisional con un contrato de un año prorrogable seis meses si las obras de La Romareda se tuercen.
Ilustración: organización del encuentro
Ilustración: AltaGama FCEl Ibercaja Estadio se quedó sin empresa de seguridad por una razón que no aparece casi nunca en la vida diaria de un club de fútbol: la responsable del servicio quebró. Así lo ha trascendido, y con ella se fue el contrato que cubría el recinto donde el Real Zaragoza juega mientras duran las obras de La Romareda.
La sustituta sería la Compañía de Vigilancia Aragonesa SL, que según ha trascendido asumiría la seguridad del estadio y de su entorno. El nuevo contrato arrancaría en octubre, con una duración inicial de un año.
Lo interesante está en la letra pequeña. El acuerdo podría prorrogarse seis meses adicionales si surgen imprevistos en la reconstrucción. Es decir: el club no firma solo por un año, firma por un año más el margen de error del calendario de La Romareda. Esa cláusula es, en la práctica, una previsión escrita de que las obras podrían no terminar cuando está previsto que terminen.
Conviene recordar por qué esto importa más de lo que parece. El Ibercaja Estadio no es la casa del Zaragoza, es la casa provisional, el sitio donde el club espera mientras se levanta la definitiva. Cada contrato que se firma allí lleva pegada una fecha de caducidad que nadie controla del todo, y la seguridad del recinto y de su entorno es de esos servicios que no se pueden dejar en el aire ni un fin de semana.
Lo que no se ha contado
No ha trascendido el nombre de la empresa que quebró. Tampoco el importe del nuevo contrato: ni cifra anual, ni coste de la prórroga, ni desglose del servicio. Y no hay declaraciones, ni del club ni de la nueva adjudicataria. Queda el hecho desnudo, que ya es bastante: un estadio provisional que perdió a su empresa de seguridad por una quiebra y que tendría otra a partir de octubre.
El calendario, entonces, se resume en tres datos. Octubre como fecha de inicio. Un año de duración inicial. Y seis meses en reserva por si la reconstrucción se alarga.